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Cuidados 5 min de lectura

Cómo limpiar y esterilizar la copa menstrual

La limpieza de la copa es más simple de lo que parece, y casi todo lo que la arruina viene de limpiarla de más o con lo que no corresponde.

Durante el ciclo: agua

Cada vez que la vaciás, enjuagala con agua y volvé a colocarla. No hace falta hervirla entre vaciado y vaciado, y hervirla varias veces por día no la deja más limpia: solo la envejece antes.

Si estás en un baño sin agua a mano, secala con papel higiénico y volvé a ponerla; la enjuagás en el próximo cambio.

Al terminar el ciclo: tres minutos de hervor

  1. Llená una olla con abundante agua y llevala a hervor.
  2. Sumergí la copa tres minutos, cuidando que no toque las paredes ni el fondo de la olla: el contacto con el metal caliente daña el material.
  3. Sacala ayudándote con algo que no sea metálico.
  4. Secala con un paño limpio que no deje pelusa.
  5. Guardala en su bolsita de tela, que la deja respirar.

Qué no usar

  • Jabones perfumados, con aceites o antibacteriales: dejan residuo y alteran la flora vaginal.
  • Alcohol, lavandina, vinagre o agua oxigenada: atacan el material.
  • Esponjas o cepillos abrasivos: rayan la superficie, y una superficie rayada retiene más.
  • El lavavajillas o el microondas sin un esterilizador pensado para eso.

Manchas, olor y cuándo cambiarla

Con el tiempo la copa puede tomar un tono ambarino. Es normal y no significa que esté sucia. Los orificios antivacío, en cambio, sí conviene revisarlos: se tapan, y una copa con los orificios tapados se abre peor y pierde. Se destapan con agua a presión o con un escarbadientes de madera, con cuidado.

La vida útil es de hasta 5 años. Cambiala antes si el material quedó pegajoso, agrietado, poroso o si conserva olor después de hervirla: esas son señales de que el material se degradó.