Cómo limpiar y esterilizar la copa menstrual
La limpieza de la copa es más simple de lo que parece, y casi todo lo que la arruina viene de limpiarla de más o con lo que no corresponde.
Durante el ciclo: agua
Cada vez que la vaciás, enjuagala con agua y volvé a colocarla. No hace falta hervirla entre vaciado y vaciado, y hervirla varias veces por día no la deja más limpia: solo la envejece antes.
Si estás en un baño sin agua a mano, secala con papel higiénico y volvé a ponerla; la enjuagás en el próximo cambio.
Al terminar el ciclo: tres minutos de hervor
- Llená una olla con abundante agua y llevala a hervor.
- Sumergí la copa tres minutos, cuidando que no toque las paredes ni el fondo de la olla: el contacto con el metal caliente daña el material.
- Sacala ayudándote con algo que no sea metálico.
- Secala con un paño limpio que no deje pelusa.
- Guardala en su bolsita de tela, que la deja respirar.
Qué no usar
- Jabones perfumados, con aceites o antibacteriales: dejan residuo y alteran la flora vaginal.
- Alcohol, lavandina, vinagre o agua oxigenada: atacan el material.
- Esponjas o cepillos abrasivos: rayan la superficie, y una superficie rayada retiene más.
- El lavavajillas o el microondas sin un esterilizador pensado para eso.
Manchas, olor y cuándo cambiarla
Con el tiempo la copa puede tomar un tono ambarino. Es normal y no significa que esté sucia. Los orificios antivacío, en cambio, sí conviene revisarlos: se tapan, y una copa con los orificios tapados se abre peor y pierde. Se destapan con agua a presión o con un escarbadientes de madera, con cuidado.
La vida útil es de hasta 5 años. Cambiala antes si el material quedó pegajoso, agrietado, poroso o si conserva olor después de hervirla: esas son señales de que el material se degradó.
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